3 Palabras que bien podrían ser Sentencia, a una vida de:
Pudimos haber sido gigantes tu y yo, pudimos haber escrito nuestro destino, pudimos haber roto las palabras que nos atan, preferiste sin embargo no creer en mi, no creer en nosotros, preferiste rendirte y solo hay un corazón que romper, de nada sirve arrepentirse de haber entregado todo tan joven, de nada sirve cultivar la felicidad en un invernadero. Lo penoso es, que resulto ser verdad que existe un alma gemela, me destrozaste y no miraste atrás, nunca mas significó nada lo que fuimos. Yo como un imbécil cumplí mi palabra y todavía te amo, me repudio por eso. Culpo a la vida y te culpo a ti, sobre todo te culpo por no haberme evitado este dolor aquel el día en que te pedí estas 3 palabras antes de que pudiese prometerte lunas a las que no me ibas a acompañar. Te gané pero no esperaba darme cuenta después, de que el el premio de consuelo, era ser feliz con otro y el premio gordo era caer en el olvido. Exigiría que me devolvieses el tiempo y las oportunidades que te llevaste pero se que aunque quieras no lo harás. Ni te importo lo que conmigo ocurriese después de ti. Hubiese bastado solo con una palabra más, hubiese bastado con un mínimo de respeto, era feliz antes de ti y lo fui contigo ahora soy medio hombre, con la capacidad de sentir y sin la de volver a amar. Confieso que lo mas patético es que una y otro y otra y otra vez fantasee con ocupar su lugar. Lugar que sin merito alguno, ocupa un desconocido que jamás te conoció.
Te deseo lo mejor porque así de imbécil soy. Solo me queda de mi esta mierda de escribir que al menos tiene la bondad de ser una actividad que pudo realizar en la seguridad de mi soledad, ruego a Dios que no se burle, ya bastante doloroso es ser incapaz de dejar de escribir cartas de amor sin destinatario.
Princesa Mariposa... debí haberlo sabido.
lunes, enero 07, 2013
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario