martes, octubre 09, 2012

Divaga

Finitas mariposas hacer promesas eternas
Dios no entiende el corazón roto
Dale vida a la muerte del sentimiento
con la frágil memoria de las promesas que si cumplí.

Eres ya dos personas, la que tienes tu y la que tengo yo, cautiva de mis caprichosos juegos de arena.
La ironía de acercarse a alguien hasta perderle de vista, burlesco es seguirlo de cerca para perderle la pista.

Que baje de su atalaya la luna!
Quien con su belleza confunde el alma de los animales, pido a la luna se excuse por infantiles jugarretas, la puse por testigo de mi amar y le bastó con reír y mirar.
Exijo sea su cara marcada con cicatriz desgarrada pues tamaña belleza ha de ser desterrada. No sirve al hombre de nada, querer cantarle a la cara, pues de amor las mujeres no entienden, y ¿como? si nunca fueron la fuente sino el agua que es derramada.


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