
The Fall.
La caída es larga... larga este pozo negro me llama cruelmente, me engaña para que siga cayendo, cayendo en esta soledad, me muestra imagenes de vida pasada me lanza besos de dulce amor de ensueño y yo como un tonto sin voluntad lo sigo hasta las profundidades aun sabiendo lo que allí me espera. Aunque ya se que son ilusiones, meros espejismos, aquellas sensaciones que me muestra me devuelven la llama que antaño calentó mi ser... Recuerdo aquellos momentos, aquellas sensaciones pero sobretodo la recuerdo a ella su cara de seda y sus manos de nube.
Con ella la vida dejo de ser un camino arduo, me dio todo, su alma, su piel y me dio las alas para volar, me enseño a sentir me mostró el regocijo de vivir a su lado, pero el hombre es ciego y no lo supe ver, creí que era para siempre la felicidad que ella me compartia y aquella funesta noche en que la perdí no pude llorar, al menos mis ojos no lo hicieron aunque las lágrimas si que brotaban, brotaban como ríos desbocados inundando todo mi ser aplastando toda razón y lógica en mi corazón.
Asique sí, me convertí en piedra... y que?, cualquiera lo hubiese hecho... me arranque la vida que me dio y queme las alas de su amor ¿para que las quería? si ella ya no estaba para verme volar.
Ahora me pregunto que hubiese pasado si no lo hubiese estropeado todo, no tendria que contentarme ahora con simples imagenes del pasado, con fugaces sentimientos desgarrados. Sí, moriría por ella si fuese menester, destruiría todo en lo que creo si con ello la pudiese volver a tener, aunque sea un segundo, pero no puedo esperar ahora que todo vuelva a ser como antes... quizás ya jamas lo sera, la verdad no lo se. Y es esta incertidumbre la que me va quemando en mi caída... no tengo aristas de esperanza a las que sujetarme quiero volver a escalar hacia su luz, pero no veo el muro y mis manos ya no me obedecen me repudian por mi estupidez...
...y sigo cayendo...
La oscuridad se vuelve insoportable y las imagenes a cada metro que caigo menos satisfactorias, quizás, ya no hace falta que lo sean. ¿Sera este mi destino? ¿haberlo tenido todo solo para perderlo? Grito palabras de auxilio pero solo me responde el frío eco de la soledad austera. A veces pienso en no rendirme y busco una manera, escudriño mi mente a la espera de una idea de la salida a mis tinieblas, pero no veo nada o debo decir que solo eso veo... la nada.
Pero hoy es diferente, hoy caigo mas rápido que de costumbre y el pozo ya no se molesta en engañarme, cree que me tiene; sabe que me tiene. Pero en mi algo ha cambiado ya no veo su cara, pero la siento, dentro, muy dentro de mi todavía escucho sus idílicas palabras susurrandole energía a mis maltrechos huesos de papel. Hoy que la oscuridad es mas oscura que nunca, mis ojos ven con claridad. Ella me ama, no estoy seguro, pero lo sé y eso es mejor que la seguridad, la seguridad pesa como yunques de carbón hechos de arboles de triste aplomo, en cambio la sabiduría, aunque mas ingenua, efímera y delicada como pétalos de loto azul es mucho mas ligera, de hecho me quita pesos, entre ellos el de la duda y el de la posibilidad.
Ahora mismo no sabría decir si algún día remontare esta trampa inmortal, menos aun si algún día volveré a bañarme en la luz de su mirada o a escuchar canciones en su reír. Pero si se que lo intentare, lo intentare con todas mis fuerzas hasta que mi ultimo hálito de voluntad se aleje fúnebre de mis ojos cansados. Luchare por ella con su amor como escudo y el mio como espada.
Y así quizás si lucho lo suficiente, si le gano la mano al destino, algún día volveremos a estar juntos y mis alas volverán a crecer, y la soledad tendrá que resignarse de esta pobre alma que ya jamas estará sola, mientras la princesa de las alas arcoiris continúe con el en su soñar...


